domingo, 16 de mayo de 2010

no perdono a la luna

No
No puedo perdonar
las cenizas lanzadas al viento
ni las palabras de dolor
que lanzaste rectamente a mi pecho ungido en suspiros de lo que fue…
no entiendo los porque de los como
ni a los trapecistas sin sueños de volar

no entiendo ni perdono
al sol y a la luna
que transitan como siempre
pisándose los talones
y cortejándose,
viéndose de reojo
entre luces …
cuando las auroras despiertan
y los ocasos tocan las ventanas de los hogares cansados
no entiendo ni perdono
que todo ocurra parejo
cuando mi vida no te tiene
aquí …en ella
y que todo y nada sea normal y parejo
y las luces sean anhelos perdidos en el tiempo
y los vientos suspiros de los cielos
y que cada ocaso marque más mi pecho…

¡hay mi vida sin ti!
cada tic me recuerda que no estas
que te llevaron lejos sobre pájaros de hierro
que pisamos los mismos mundos sin poder tocarnos
y que cada ves que te piense
no podré verte cuando llame a tu puerta
no estas…
pero cada tac de ese mismo reloj
protesta un dejo de ilusión a la espera del nuevo verano que llega
trayendo en el regreso de sus pájaros de hierro
a ese ser prodigiosamente delicado y de hermosura inocua
que me quita el aire cuando la pienso
que no me deja dormir sin arroparme en sus recuerdos
y que en mis noches y sus tardes
toca con sus finos cuerpos
la puerta de mis inmortales amores muertos.

con cada tic-tac mis extremos pelean la batalla de la verdad
y con preguntas y respuestas disputan el final de mis días
con o sin ti
con o sin entender el porque, los como y los cuando
deberé de sentarme en la orilla del abismo
y probar finalmente
si puedo o no puedo
en verdad volar…

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